bronquitis en ninos

Bronquitis en niños, mucho más que un silbido en el pecho

La bronquitis es una de las enfermedades más comunes en los pequeños. Es importante saber cómo identificarla y estar alerta a sus síntomas para prevenir complicaciones.

 

La bronquitis es una enfermedad infecciosa que afecta a los bronquios, produciendo secreciones que dificultan la respiración. Dependiendo de la edad del niño, su estado inmunológico y el tipo de germen causante, puede ser de mayor o menor cuidado. Es importante consultar con un especialista cuando se sospeche o evidencie algún síntoma y seguir sus indicaciones para evitar complicaciones.

 

 

¿Qué es la bronquitis?

La bronquitis es una enfermedad respiratoria común de origen infeccioso que afecta a los bronquios, dificultando la respiración. Puede ser causada por distintos tipos de gérmenes, principalmente virus y bacterias, los cuales ingresan al organismo por las vías respiratorias y avanzan hacia los pulmones, inflamando los bronquios y generando secreciones (flemas).

 

La bronquitis puede ser aguda o crónica. La bronquitis aguda se presenta con síntomas que duran un corto periodo de tiempo, no sobrepasando las 4 semanas, mientras que la crónica suele durar mucho más y se caracteriza por recaídas persistentes.

 

En el caso de los niños menores de 2 años hay que tener especial cuidado con la bronquiolitis, una inflamación de los bronquios más pequeños causada generalmente por el virus respiratorio sincicial. Si bien es una enfermedad común, pueden presentarse complicaciones que incluso requieran de hospitalización y uso de oxígeno.

 

¿Cuáles son sus causas?

La bronquitis es causada generalmente por virus respiratorios y en menor medida por bacterias que se encuentran rondando en el ambiente. Los gérmenes que provocan esta enfermedad son variados y cambian de acuerdo a la edad del niño.

 

La principal causa de la enfermedad en menores de hasta 2 años son los virus respiratorios como el virus respiratorio sincicial, el virus de la influenza y parainfluenza, metaneumovirus y rinovirus, entre otros. Sobre los 2 años se suman los gérmenes atípicos (como el mycoplasma y chlamydia pneumoniae) y las bronquitis alérgicas, las cuales son provocadas por reacciones a agentes alérgenos como el pasto, plátano oriental y polvo, entre otros.

 

¿Cuáles son los síntomas?

Generalmente, las bronquitis empiezan con cuadros febriles leves durante los 3 primeros días junto a decaimiento o fatiga. Luego se presenta tos inicialmente seca que evoluciona a tos con flemas, la cual suele acompañarse de síntomas respiratorios altos (mocos y dolor de garganta) y bajos como ruidos bronquiales, silbidos en el pecho, hundimiento en las costillas, respiración acelerada y palidez. Si se observa alguno de estos síntomas se recomienda consultar al pediatra.

 

¿Cuándo se debe consultar al especialista?

Es importante consultar al pediatra si el niño presenta alguno de los siguientes síntomas o situaciones:

  • Cualquier manifestación de tos en menores de 3 meses
  • Tos de más de 2 semanas de evolución sin mejoría aparente
  • No existe mejoría clínica aparente después de 48 horas de iniciado el tratamiento
  • Más de 48 horas de fiebre sin mejoría
  • Mala tolerancia a los medicamentos
  • Dificultad al respirar o decaimiento importante
  • Inmunidad alterada, daño pulmonar, enfermedad neuromuscular o alguna otra condición crónica.

 

¿Cuáles son los tratamientos?

Existe una serie de tratamientos que el especialista puede indicar en base al tipo de germen que se sospecha está causando la enfermedad. Es importante seguir las recomendaciones del pediatra y volver a consultar si no se evidencian mejorías.

 

Los tratamientos más frecuentes suelen ser sintomáticos, ya que la mayoría son virales. Ante la presencia de flemas y obstrucción, los médicos suelen recomendar algún inhalador para despejar las vías respiratorias y en ocasiones kinesioterapia respiratoria. Solo en caso de bronquitis de origen bacteriano o viral sobreinfectada  se indica el uso de antibióticos (esto es en la minoría de los casos).

 

En casos más graves donde exista falta de oxígeno, dificultades para administrar los medicamentos o un alto compromiso del estado general, el pediatra puede indicar la hospitalización.

 

Ciertas recomendaciones generales pueden ser seguidas en casa: limpieza nasal frecuente, ingesta abundante de líquido, uso de miel en niños sobre los 12 meses para aliviar la garganta, evitar el aire acondicionado y los ambientes con humo de cigarrillo, parafina o leña.

 

¿Cómo prevenir la bronquitis?

La primera recomendación para prevenir la bronquitis es tener el esquema de vacunación completo, incluyendo la influenza anual. Esto disminuye el riesgo de contagio de la enfermedad. Otras medidas incluyen una dieta equilibrada, mantener al niño alejado de ambientes con cigarrillo, humo de leña o parafina, evitar lugares con aglomeración de personas y practicar el lavado de manos frecuente de todos aquellos que entren en contacto con el niño.

 

En resumen, la bronquitis es una enfermedad infecciosa que afecta a los bronquios, obstruyéndolos y dificultando la respiración. Si bien no suele ser grave, requiere de cuidados especiales, principalmente en menores de 2 años dadas las posibles complicaciones. Es importante consultar con un especialista en caso de sospecha o presencia de síntomas, y seguir correctamente sus indicaciones.

 

*El contenido de este artículo sólo cumple la función de informar, no sustituye ni reemplaza el consejo y/o las órdenes del médico tratante relacionadas con su salud, tratamiento o medicamentos que hayan sido recetados.

 

Referencias

Medline. (9 de mayo de 2017). Bronquiolitis. Recuperado el 18 de julio de 2018, de https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000975.htm

Medline. (18 de febrero de 2018). Bronquitis aguda. Recuperado el 18 de julio de 2018, de https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001087.htm

Medline. (22 de junio de 2018). Bronquitis crónica. Recuperado el 18 de julio de 2018, de https://medlineplus.gov/spanish/chronicbronchitis.html