fiebre en ninos

¡Cuidemos a nuestros hijos! Conozca todo sobre la fiebre en los niños

La fiebre es una de las principales causas de consulta médica durante los primeros años de vida. Aunque la fiebre no es una enfermedad en sí misma, constituye un síntoma de alarma frente a otros padecimientos. ¡Conozca aquí todo lo que necesita saber al respecto!

Cuando la temperatura corporal supera los 38° se trata casi siempre de una respuesta del organismo que intenta defenderse de una infección. Este aumento de temperatura es conocido como fiebre y aunque como tal no es una enfermedad, sí es un signo de alerta muy frecuente. Es más, en los niños pequeños puede desarrollarse entre 4 y 6 veces al año cuando asisten a sala cuna, convirtiéndose en la principal causa de consulta en urgencias.

La temperatura del cuerpo puede variar con la edad, la actividad física o la hora del día en la que se mide, y los niños suelen tener una temperatura más alta que los adultos, oscilando entre los 36,1° y los 38° rectal.

 

Una respuesta inmunológica

Siempre es importante recordar que la fiebre es una reacción defensiva contra una infección y que permite mejorar la respuesta de los glóbulos blancos. Una vez que alcanza un punto alto, la temperatura se mantiene elevada mediante mecanismos para la conservación del calor: típicamente las manos y los pies permanecen fríos y se genera calor adicional a consecuencia de los escalofríos y tiritones.

¿Conoce las causas?

La fiebre en niños puede ser causada por una infección viral, como es el caso de un resfrío o de una faringitis, o por infecciones bacterianas como la amigdalitis pultácea o la otitis. También se puede deber a otras causas como por ejemplo, la administración de vacunas o la aparición de los dientes. Es importante diferenciar entre la fiebre debida a alguna de las causas ya mencionadas, y el aumento de temperatura por sobreabrigo (ej. recién nacido muy abrigado) o golpe de calor (ej. niño que se quedó dentro de un auto a pleno sol en verano).

Se recomienda siempre medir la fiebre con el uso de un termómetro y llevar un registro con 3 o 4 tomas de temperatura al día, para que el médico pueda orientar mejor a los padres o cuidadores del bebé.

 

Ir al médico ¿sí o no?

Cuando usted no sepa cómo bajar la fiebre o se encuentre en alguno de los siguientes casos, lo mejor es consultar un médico:

  • Si su hijo tiene menos de 3 meses existe un riesgo de 2 - 3% de infección bacteriana, lo que aumenta a un 12% en un recién nacido menor de 4 semanas. Aquí, incluso se pone en riesgo la vida del bebé, por lo que es importante asistir al médico en forma oportuna.
  • Pacientes con alteración de la inmunidad producto de enfermedades como cáncer o inmunodeficiencia.
  • Pacientes que presentan una convulsión febril, situación que ocurre en niños entre 6 meses y 5 años y en la que habitualmente existe un antecedente familiar.
  • Paciente con decaimiento, adormilado y mal estado general, pese a bajar la fiebre.
  • Paciente expuesto a un golpe de calor.
  • Fiebre repetidamente mayor o igual a 40º
  • Fiebre por más de 48 horas en niños entre 3 meses y 2 años, o más de 72 horas en niños de 2 años o más. 
  • Otros síntomas como dolor de cabeza, rigidez del cuello, dolor de oído o garganta y/o vómitos, entre otros.

Aprenda a bajar la fiebre

Pese a ser un mecanismo de defensa, muchas veces es importante bajar la temperatura para que los niños no tengan tantas molestias y se sientan más cómodos y relajados.

Siempre es necesaria una buena hidratación, ventilar la habitación donde se encuentra el niño, desabrigarlo y aplicar paños húmedos tibios. Además, es posible utilizar medicamentos como paracetamol, ibuprofeno, diclofenaco u otros. La indicación de cuál medicamento usar y cómo dosificarlo dependerá de la edad del niño, peso y enfermedades asociadas, por lo cual es importante consultar con su pediatra. Nunca se debe usar aspirina para el manejo de la fiebre.

De todas formas, recuerde que la fiebre es solo el síntoma de otra enfermedad y que, en caso de urgencia, lo mejor es acudir donde un profesional.

*El contenido de este artículo solo cumple la función de informar, no sustituye ni reemplaza el consejo y/o las órdenes del médico tratante relacionadas con su salud, tratamiento o medicamentos que hayan sido recetados.