influenza en adultos

Cuidándonos de la INFLUENZA, ¿Qué es y cómo prevenirla?

Durante el invierno suelen aumentar los casos de influenza. Si bien no es una enfermedad grave, puede presentar complicaciones, especialmente si no es tratada adecuadamente y se pertenece a un grupo de riesgo.

 

La influenza es una enfermedad de origen viral altamente contagiosa que produce cuadros febriles y malestar general, afectando seriamente a los grupos de riesgo. Es importante consultar al médico si se sospecha o evidencian síntomas de influenza para evitar posibles complicaciones. Las formas más eficaces de prevención son las vacunas y la disminución de oportunidades de contagio.

 

¿Qué es la influenza?

La influenza es una enfermedad respiratoria altamente contagiosa causada por los virus de la influenza, los cuales aumentan en invierno y se propagan fácilmente a través de los estornudos, tos y el contacto con superficies infectadas.

 

Los dos tipos de influenza más comunes son la A y la B, los cuales se dividen a su vez en muchos subtipos distintos que cambian año a año debido a la capacidad de los virus de mutar y adaptarse a sus huéspedes.

 

Si bien cualquier persona está en riesgo de contraerla, la influenza suele afectar más gravemente a las personas mayores de 65 años, personas con alguna enfermedad crónica, las embarazadas, los niños pequeños y, en algunas ocasiones también a personas obesas. Si no es tratada adecuadamente, se pueden presentar complicaciones como neumonía o agravamiento de enfermedades crónicas, especialmente las respiratorias.

 

¿Cuáles son los síntomas?

Es importante saber diferenciar los síntomas de la influenza con respecto al resfrío. Los primeros suelen ser más intensos, se presentan con mayor malestar físico y fiebre más alta que el resfrío común.

 

Los síntomas de la influenza pueden tardar en aparecer de 1 a 7 días después del contacto con el virus. Algunos síntomas frecuentes son la fiebre alta (entre 39°C y 41°C), tos seca, abundante secreción nasal, dolor de garganta, dolor muscular, malestar general, dolores de cabeza y fatiga o cansancio.

 

¿Cuándo consultar al médico?

Es recomendable consultar con un especialista si se pertenece a uno de los grupos de riesgo mencionados anteriormente o si se encuentra en alguna de las siguientes situaciones.

  • Dificultad para respirar o falta de aire
  • Mareos repentinos
  • Dolor o presión en el pecho o abdomen
  • Confusión
  • Vómitos graves o persistentes

 

¿Qué tratamientos existen?

La influenza es una enfermedad autolimitada, es decir, el cuerpo controla el virus y genera su propia mejoría después de un tiempo, por lo que los cuadros no suelen extenderse más allá de 7 a 14 días..

 

En este sentido, el médico indicará el mejor tratamiento de acuerdo con el tipo de influenza y su fase de evolución. Generalmente, los profesionales prescriben medicamentos para el tratamiento sintomático de la enfermedad, reservando los antivirales para cuadros más complicados o en caso en que el paciente pertenezca a un grupo de alto riesgo. Algunas medidas generales que se pueden tomar en casa incluyen:

  • Limpieza nasal frecuente
  • Consumir abundante líquido para ayudar a que las secreciones sean más fluidas
  • Evitar aire acondicionado
  • Asegurar un ambiente limpio lejos de cigarrillo, parafina o leña

                                                                                                                                               

¿Cómo prevenir la influenza?

El mecanismo de prevención más eficaz es la vacunación, la cual los médicos recomiendan aplicar todos los años debido a la variación de las cepas de influenza activas cada temporada. Estas suelen proteger de 3 a 4 tipos de influenza distintos, generalmente dos cepas A y una o dos del tipo B.

 

Otras medidas de prevención guardan relación con evitar el contagio de la enfermedad. En esta línea, es recomendable mantenerse alejado de las personas contagiadas y en caso de estar enfermo, limitar el contacto con otras personas; cubrirse la nariz y boca con un pañuelo al estornudar y luego desecharlo; el lavado frecuente de manos, y evitar el hacinamiento.

 

En síntesis, la influenza es una enfermedad viral que produce estados gripales y febriles en niños y adultos. Si bien la influenza es autolimitada y la mejoría se produce entre los 7 a 14 días después del inicio de la enfermedad, es de suma importancia estar alerta a los síntomas y consultar con un especialista, especialmente si se pertenece a alguno de los grupos de riesgo.

 

*El contenido de este artículo sólo cumple la función de informar, no sustituye ni reemplaza el consejo y/o las órdenes del médico tratante relacionadas con su salud, tratamiento o medicamentos que hayan sido recetados.

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Referencias:

Centers for Disease Control and Prevention. Influenza (gripe). Tratamiento. s.f. https://espanol.cdc.gov/enes/flu/consumer/treatment.htm (último acceso: 20 de julio de 2018).

—. Síntomas de la influenza y sus complicaciones. 5 de junio de 2018. https://espanol.cdc.gov/enes/flu/consumer/symptoms.htm (último acceso: 20 de julio de 2018).

Clínica Las Condes. Influenza. 12 de mayo de 2017. https://www.clinicalascondes.cl/BLOG/Listado/Urgencia/influenza (último acceso: 2018 de julio de 20).

MedLine. Gripe. 27 de febrero de 2018. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000080.htm (último acceso: 20 de julio de 2018).